El 15 de mayo mi mamá acudió al doctor Wilson Montoya por un golpe muy doloroso en su pulgar. Aunque la radiografía reportaba que no había fractura, se le diagnosticó una “fisura” y se le colocó una férula. Días después, con más dolor e hinchazón, le ajustaron la férula y el dolor empeoró. Hoy en emergencias tuvieron que drenarle sangre y pus; le indicaron que no debía llevar férula y que el drenaje debió hacerse antes. Impotencia y decepción total.